Algunas formas de viajar sosteniblemente
La verdad es que cuando empecé a viajar no era consciente de todo lo que implica, a medida que me fui involucrando más con cada lugar y gente local comencé a informarme y tomar consciencia de donde viene cada ecosistema, cómo funciona y por qué la geografía determina la manera en que vive las personas de cada lugar.
De repente tomas dimensión de cómo todo está relacionado, y a cuestionarte que tanto uno puede hacer para dar su aporte y cómo podes llegar a practicar un turismo responsable.
¿Qué es el turismo responsable? Se trata de un turismo en el cual el viajero toma decisiones que impacten en menor medida posible en el lugar que vas a visitar. No podremos controlar todo lo que pasa afuera (porque son necesarias las políticas públicas para logros en grandes escalas) pero lo que sí podemos hacer es DECIDIR y controlar el impacto que va a tener nuestro viaje. Y las mismas precauciones llevadas a la vida diaria, serán acumulativas y en consecuencia, significativas a lo largo del tiempo.
La naturaleza no es algo aislado sino que somos parte. No es algo al que vas a vacacionar o pasar tu tiempo libre, sino que vivimos en ella y gracias a ella, por lo que debemos aprender a convivir con los otros seres vivos y su entorno de la manera más equilibrada y armónica posible, dejando la menor huella/impacto.
Por lo tanto, para mí ser un viajero más responsable comienza antes de viajar. Aprovechando que estamos en una era que la información está al alcance de todos, me gusta investigar y organizar todo antes de llegar a algún lugar. Creo que la planificación da como resultado que después el viaje se disfrute más, dejando siempre lugar a la improvisación pero teniendo en cuenta los fundamentales (no me gusta perderme de nada). Además sin planeamiento, seguramente vas a comprar de apurado una botella de agua, llegar al primer hotel que ves o usar alguna otra opción menos sustentable, pudiendo evitarla.
Dejo acá algunos consejos que a mí me han servido a lo largo de mis recorridos!:
1) Dar soporte a la economīa local:
Hay muchas comunidades locales que dependen del turismo como su principal fuente de ingresos. Un turismo cuidado, muchas veces es mejor que utilizar otro tipo de industrias, es decir, si no viven del turismo, deberían vivir de otra cosa y a veces eso implica explotar recursos naturales o hacer actividades ilícitas. Por ejemplo, me paso en Isla Espiritú Santo, Baja California, que es un área protegida que la llaman “el acuario del mundo” por la cantidad de especies que alberga, que solamente se podía llegar en barco con un guía para seguir cuidando y protegiendo ese lugar. El guía me comento que antes que se declarara área protegida, explotaban las perlas ilegalmente de las ostras, entre otras cosas, por lo que ahora se utilizaba el lugar para ejercer un turismo cuidado, y las especies volvieron a habitar la isla.
Entonces un turismo debidamente educado que fomente practicas sostenibles y a través de eso generar ganancia es un ciclo que mediamente cierra a todos.
Un impacto directo y positivo es por ejemplo, contratar guías locales, comprar artesanías, ir a mercaditos de comida local, hospedarse en hospedajes de locales, entre otros.
ELEGI LA COMIDA LOCAL, esta es mi favorita, es toda una experiencia y disfruto mucho de probar nuevos sabores. Apoya a los vendedores ambulantes, al restaurante local que no solo se beneficia el dueño sino todo su equipo de trabajo y su proveedor. Además al ser comida local, no hizo falta mucho transporte para que llegue al consumidor final, por lo que disminuye la huella de carbono. Anímate a aventurarte en los nuevos sabores!.
2) Informarte, educandote a vos mismo y a los otros:
Informarte y aprender de otros para después transmitir esa información, educando a las personas e influir en sus hábitos.
Muchas veces se descuida no por hacerlo intencionalmente sino por el desconocimiento y falta de información de la importancia de los lugares.
Las redes sociales son un espacio en donde se puede encontrar fácilmente acceso o descubrimiento a nuevos lugares o lugares inexplorados. Es importante que tanto la difusión de este como la persona que se interesa por ir sea consciente de todos los recaudos a tomar para que el lugar quede igual o mejor del que se encontró.
3) Tu equipaje sustentable:
Cada elección que hacemos como consumidores tiene un impacto. El sólo hecho de existir un producto aunque sea sustentable genera una huella. Pero hay empresas que eligen remediar la misma y priorizan la sostenibilidad en su cadena de producción. Uno puede hacer esa diferencia con su elección de compra.
Es importante también optar por comprar productos más caros pero duraderos, que comprar más barato y más seguido.
Así que a la hora de invertir en tu equipo para usar al aire libre, hace que tu inversión apoye a contribuir al planeta, tu elección puede llegar a reducir drásticamente la cantidad de residuos. Ejemplo de factores a tener en cuenta: si reciclan, si tienen Certificado B, cuáles son sus valores, que materiales utilizan, algunas empresas ofrecen reparar la ropa dañada de los usuarios para seguir utilizándola, si devuelven el menor impacto que realizan, etc.
Para informarme más de esto recomiendo leer un libro que me inspiro muchísimo: “Que mi gente vaya a hacer surf” de Yvon Chouinard.
4) Di no al plástico de un sólo uso:
Al mismo tiempo, es importante tener tus propias cosas para decirle NO al plástico de un solo uso. El plástico demora cientos de años en descomponerse. Ya existen cinco islas de basura, la cual no sólo se contaminan los océanos sino también llegan a las costas terrestres afectando a todos los seres vivos.
Está confirmado también que el problema de los microplásticos es grave, se han encontrado desde el lecho marino más profundo hasta los hielos del Ártico.
No es novedad que si no tomamos consciencia en unos años va a haber más plástico que peces en los océanos.
En consecuencia, es fundamental para el medio ambiente la reducción de éstos, tu propio vaso térmico para usarlo para el café, o tu botella reutilizable, llevar tus bolsas ecológicas para las compras, tus tupper para cosas en donde no se pueda usar la bolsa, tu juego de cubiertos, tus frascos reutilizables para tu higiene, etc. Tan simple como suena puede traer aparejado resultados enormes.
5) Proteger los océanos:
Un poco relacionado al punto anterior, más allá de visitar siempre playas o lugares no tropicales con mar, la realidad es que nunca había estado el tiempo suficiente para vivirlo de cerca al impacto. Sinceramente por mucho tiempo no fui muy consciente cuanto podía llegar a afectar el protector solar, lo tóxico que esto iba a ser para los arrecifes. Si bien trataba de tomar recaudos respecto a la basura, no tocar los animales acuáticos, no tomar tours que no respecten a este ecosistema, el protector solar se me había pasado por alto.
Tiempo después, tuve la oportunidad de vivir en un lugar rodeado de océanos, en el cual me encontré con una realidad muy de cerca.
Vivas o no cerca del mar, todo desemboca allí, y hay realmente un mundo afectado debajo del agua. Varios ingredientes como la oxibenzona y el octinoxato, son tóxicos para los corales y otras especies oceánicas. Así que si vas a la playa o hacer alguna actividad acuática asegúrate de tener un protector amigable con el medio ambiente. Realmente es muy triste ver peligrar ese ecosistema, es algo que nos afecta a todos.
6) Hospedaje ecofriendly:
A la hora de buscar hospedaje, elegí sitios que fomenten el cuidado de la naturaleza, que traten de dar el menor impacto posible, que apoyen las economías locales. Si viajas afuera del país podes encontrarlos usando buscadores especializados como por ejemplo, BookDifferent.com y Ecobnb.com.
En booking.com también muestra cuando el hospedaje es sustentable lo pone resaltado en color verde.
Y si el cuidado es real y trasparente, comprometidos en sostenerlo en el tiempo, vas a poder encontrar información en las propias páginas de los hospedajes.
7) Viajá liviano:
Este ítem va relacionado con que si tu equipaje pesa menos (y el de todos), el avión pesaría menos por lo que utilizaría menos combustible y en consecuencia, menos emisiones de carbono serán emanadas durante su viaje.
Además creo que estaría bueno empezar a hacer conscientes el comprar por una necesidad real y sino, reutilizar.
En mi corta experiencia, todos estos años me he expuesto a aprendizajes respecto a vivir con menos cosas materiales, el viajar ya de por si te hace ser mucho más despegado y más práctico a la hora de armar tu equipaje/mochila.
Si bien para viajar low cost siempre llevo lo indispensable, quiero traer a ejemplo la situación que más me llevo en contacto con el despojo fue estar cinco meses en la ruta 40 con tres mudas de ropa, lo esencial para dormir y comer porque literal, no teníamos más espacio.
Eso me llevo a de nuevo, a reemplantearme muchísimas cosas ya que cada vez que vuelvo a casa, tengo que hacer limpieza de la cantidad de cosas con las que vivimos.
Si bien, creo que cuando uno viaja como estilo de vida las prioridades son otras, y el dinero se destina a una experiencia o lugar nuevo que podes llegar a conocer, quise hacer de esto aún más consciente y tratar de acercarme a una actitud minimalista.
Al contrario de ser un acumulador de cosas, ser minimalista implica vivir con lo esencial en tu vida dándote claridad, y eliminar el resto.
8) No contrates tours que no respeten la vida salvaje:
Hay lugares que solo podes entrar a través de un tour. Asegúrate que sea el tour que respete los animales de ese lugar, que tome sus precauciones.
Siendo realista, a veces ingresar con un tour favorece al lugar teniendo todo “controlado” e informando de que se puede hacer y que no, por ejemplo por qué no debemos alimentar a ciertos animales salvajes. Y por el otro lado, hay tours que lo único que quieren es vender, y te proponen “nadar con mamíferos” que están maltratados o expuestos.
Aprendamos a solo obsérvalos desde su habitad natural en un ámbito libre y sano, donde reitero, todos podemos convivir sin ánimos de superioridad de los humanos hacia las otras especies.
9) Transporte:
Los aviones producen el 2% de la emisión de carbono en el mundo. A veces no es viable una alternativa de transporte, por lo que hoy en día en algunos países existen empresas con certificaciones que prestan un servicio en el cual podes comprar una compensación de huella de Carbono. ¿Cómo es esto? Se calcula tu huella de carbono (de acuerdo al transporte que hayas usado) ofreciendo una manera de equilibrar tus emisiones al invertir en proyectos que reducen los gases del efecto invernadero de la atmosfera. De esta manera, la compensación se vuelve una forma fácil y barata de resarcir el daño. Una página de estas es carbonfootprint.com, la cual pronto llegará a Sudamérica!
Otras formas de elegir un menor impacto es usar el transporte público del lugar al que vayamos, utilizar bicis, caminar y compartir vehículo en la medida que sea posible.
10) Volver con la basura: dejar los lugares igual o menor que lo encontraste
En los lugares al aire libre, obviamente, no llega la recolección de basura y más allá de no dejar basura en el lugar es importante volver con la bolsa. Esto parece obvio pero no se imaginan la cantidad de veces que vi bolsas colgadas en algún árbol de una montaña “esperando que pase la recolección” que no va a pasar y no se termina de cerrar el ciclo.
Es la clave dejar los lugares iguales o más limpios de lo que los encontraste.
Si bien queda un largo camino para informarse y aprender, se trata de hacer de esto un hábito día a día, para dar lo mejor de nosotros mismos y nuestro aporte al mundo. ♡